miércoles, 3 de diciembre de 2008

Modernas paso 1: Mamma mia

Por fin he encontrado un sentido concreto para este blog, que era lo que me faltaba para animarme a actualizar. Estableceré una cadena de películas y comentaré sobre ellas. ¿Qué es eso de la cadena de películas? Pues muy sencillo, se trata de ver distintas películas con alguna relación entre ellas, y en concreto esa relación consistirá en algún actor que aparezca en ambas. Después de verlas, realizaré un breve comentario sobre las impresiones que me han causado. Habrá dos cadenas, ya que me apetece ver tanto películas clásicas como "modernas" (entendamos el concepto "modernas" como una oposición al cine clásico). Habrá momentos en que mi propio comentario o la película (en sí misma o porque ya sea conocida por todo el mundo menos por mí) sean poco interesantes, aun así, me apetece hacerlo, me resulta curioso. Por supuesto, si alguien lee esto, está invitado a sugerir cuál puede ser la próxima película.
Comenzaré hoy con la que va a dar inicio a la cadena de películas modernas:

Mamma mia



Sí, la trama de la película es tan estúpida como deja ver su trailer pero yo tengo la firme convicción de que la clave está en ser capaz de adecuar las expectativas a aquello que uno va a ver, es decir, no pidamos peras al olmo, un musical con canciones de Abba no puede ser una película de culto, tiene que cumplir una función muy concreta (y, para mí, la cumple sobradamente): ser una película entretenida, que te alegre el día y te haga vivir unas canciones que forman parte de nuestras vidas. Vale que a los dos protagonistas jóvenes (Amanda Seyfried y Dominic Cooper), cuyo afán es casarse a los 20 años y no tienen otra expectativa en la vida, te dan ganas de matarlos de lo pastelosos que son, por no hablar de las vomitivas amigas, a las que considero casi parte del decorado, pero el resto de actores creo que hacen una aparición respetable. Los tres posibles padres (Pierce Brosnan, Colin Firth - nuestro querido Marc Darcy en Bridget, pero menos sosillo - y Stellan Skarsgård) son divertidos, las amigas de la madre (Christine Baranski y Julie Walters - que a mí me parecía la versión inglesa de Amparo Baró y es Molly Weasley en Harry Potter) son sublimes, las mejores de la película, y Meryl... Meryl merece que cambie de frase. Los más puristas de la Streep afirman que esta película es poco menos que una aberración. Para mí, por el contrario, ha sido la clave para considerarla definitivamente una de las diosas de la interpretación. Porque que una actriz de su calibre sea capaz de descender de los cielos para rebajarse a hacer esta película y pasárselo bien haciéndola... me parece digno de admiración. Y hasta cantando me ha sorprendido, que supongo que con muchos arreglos pero defendió muy dignamente las canciones, incluso las que requerían más potencia de voz (no puede decirse lo mismo de Pierce Brosnan, que me cuesta hasta describir lo mal que canta... pero es adorable y se lo perdonamos). Por tanto, yo - aunque pueda ser criticada por esto - me quito el sombrero ante una de las grandes actrices de nuestro tiempo y le agradezco que me hiciera cantar en una sala de cine.
En fin, que sí, que la película es muy tonta y muy previsible, que no lo niego... pero te permite pasar un buen rato, y se agradece.

1 comentario:

Esperanza dijo...

me gusta mucho que hagas este repaso...así puedo hacerlo yo también...
Mamma mia la vi en Londres con un noviete turco que me eché...así que entre que la peli estaba en inglés sin subtítulos, que el turco no entendía nada, y que estábamos en la última fila de los enamorados...tendré que volver a verla...pero ese día de cine fue surrealista xD
Un besito parisina!